Qué esperar
- Duración
- Sesiones individuales de aproximadamente 1 hora
- Dónde
- Lagunas tranquilas y piscinas naturales
- Ideal para
- Relajación profunda, estrés, liberación emocional, trabajo con traumas
- Natación
- No hace falta: te mantendrán a flote y te ayudarán en todo momento
- Profesional
- Formado en Janzu y Wata, lo aprendió de Luca, de Sol Naciente
¿Qué es el Janzu?
Janzu es una técnica de trabajo corporal acuático: una práctica individual en la que un terapeuta te hace flotar en agua tibia y mueve tu cuerpo con movimientos lentos y fluidos hasta que tu respiración se calma, tus músculos se relajan y tu mente se tranquiliza. Es muy parecido al Watsu y al Wata, y se sitúa a medio camino entre el trabajo corporal, la meditación y la terapia. El Janzu se originó en la India, fue desarrollado en México por Juan Villatoro Garza y pasó a manos de Richard Dionne —Sol Naciente—, de quien Luca aprendió las técnicas de primer nivel. Aquí es el agua la que hace el trabajo: sostenido y en ingravidez, el cuerpo libera la tensión que acumula sin que te des cuenta.
Cómo es una sesión de Janzu
Llevas flotadores y estás sostenido todo el tiempo; no hace falta saber nadar, y los que no saben nadar suelen adaptarse más rápido. El terapeuta te sostiene la cabeza y te guía a través de movimientos lentos, estiramientos suaves y quietud, con las orejas bajo la superficie para que el mundo se quede en silencio. Las sesiones duran aproximadamente una hora, son individuales y se realizan en agua cálida y tranquila —una laguna o una piscina natural protegida—. La mayoría de la gente pierde por completo la noción del tiempo; algunos salen a la superficie habiendo dejado atrás algo que llevaban años cargando.
Para quién es Janzu
Cualquiera que lleve estrés, tensión o dolor; cualquiera que sienta curiosidad por lo que guarda el cuerpo y cómo el agua puede liberarlo; cualquiera que simplemente quiera el descanso más profundo que haya tenido en mucho tiempo. Como no te pide nada más que dejarte llevar, Janzu te recibe tal y como eres, tanto si eres principiante como si ya tienes experiencia. Combina de forma natural con el resto de la vida a bordo: el buceo libre enseña la misma relación tranquila con la respiración y el agua, y la meditación, la misma quietud, desde otro ángulo.